De nuevo está aquí. De nuevo puedo besarla y de nuevo comprendo que nunca debió salir de mi vida. La necesitaba. Más bien, necesitaba una mujer a mi lado. Y si es la Lulú, mucho mejor. Ahora, que estamos desnudos otra vez, sentados en mi cama, después de haber estado haciéndolo durante horas sin parar, fumándonos un huiro, mirándonos a la cara, tocando sus piernas, sientiendo su olor, puedo comprender lo importante que es para mí.
-Es bien cotidiano todo esto.
-¿Cómo?
-Eso, que es bien cotidiano todo esto. Lo hacíamos siempre, te acuerdas?
-Como no me voy acordar tontito. ¿qué clase de pregunta es esa? -Me pasa el huiro.
-Chucha, discúlpame por la pregunta.
-... -Está pegada.
-Te extrañé -le susurro al oído.
-Ah?
-La miro y la beso -Te extrañé Lulú.
-Yo también amor. Yo también.
-¿Amor?
-Sí, amor. Siempre te gustó que te dijiera amor.
-Sí, eso lo sé. Pero te sonó raro.
-¿Raro? ¿Por qué raro?
-No sé, como que no eras tú. Te sonó a otra persona.
-¿Me sonó como a la Pía?
-Na que ver... Oye, y tú no has sabido nada de ella?
-Después que nos juntamos, no, nada más.
-¿Se juntaron?
-Sí po, le mandé un mail y nos juntamos. Nos tomamos un café ahí en el barrio Lastarria. Estuvimos conversando toda la tarde. Incluso, quedamos como buenas ex amigas.
-Ah ya... y de qué hablaron?
-De tí, obvio.
-Chucha, estuvieron toda la tarde pelándome.
-Claro.
-Ya po, no te estoy hueviando, cuéntame qué onda.
-Me pide el huiro y se rasca la planta del pie - Na po, le confesé que te amaba, que eras el mino perfecto para mí y que ella nunca te había sabido valorar.
-y qué te dijo...
-Que yo era una perra.
-Típica reacción de la Pía.
-Y entendible por lo demás. Pero en fin. Luego se nos pasó la hora y llegamos a la "madura" conclusión que ninguna de las dos iba a estar contigo. Pero por lo que ves, no cumplí mi palabra. -Aguanta el humo por un largo rato y luego lo bota- Ni hueona tampoco -Apenas puede hablar.
-Y qué hiciste durante este tiempo? Por qué no me llamaste?
-Porque necesitaba desintoxicarme de tí. Aparte estuve con otro tipo.
-Ah sí...?
-Sí.
-Osea, no perdiste el tiempo.
-No.
-Perfecto.
-... -Me doy vuelta y cierro lo ojos. La conversación para mí se acabó.
-Oye, machista, te quiero proponer algo -No le respondo.
-Oye po Chalo... -Me toca la espalda. Yo sigo sin reacción.
-Bueno, igual me estas escuchando... ¿Te tinca que viva contigo?.
-Me doy vuelta rápidamente -¿Qué onda?
-Eso po -Pitea el huiro y mantiene el humo. Yo se lo quito de las manos.
-¿Por qué quieres vivir conmigo?
-Me habla despacio -Porque te amo.
-Y tu casa?
-No tengo. Mi vieja me echó.
-¿Y por qué?
-Por hueas que no vienen al caso.... ¿Qué te parece mi idea?
-No po, dime, por qué te echó.
-Porque me agarré pesao con el gringo... Pero sabes qué, no quiero hablar del tema. Me da lata.
-Chucha... y tu vieja prefirió al gringo en vez de tí.
-Así es. Pero ya te dije, no quiero hablar de eso... Entonces, vivimos juntos?.
-Chucha, no sé...
-Tení pegao el "chucha"...
- Ah... sí, es que en la pega chuchean todo.... La pega... No supiste nada.
-Qué onda, cuéntame.... pero antes, dime si te gusta la idea o no -Me abraza y se apoya en mi pecho. La miro hacia abajo, le veo los ojitos y me caga. No puedo decirle que no.
-Ok, vivamos juntos...
-Uhhh -Se monta arriba mío y comienza a bañarme de besos. Se me para -Te amo chalo. Mucho, mucho, mucho...
-Ok... pero déjame contarte...
-Bueno, bueno, bueno... -Se sienta al lado mío y me escucha.
9:15 am
-Aló Pedro...
-Mmmmm...
-Te desperté?
-Sí hueón... que querí?
-Pedro, tú sabí con quién anda la Vale?...
- Qué?...
-Ya po, yo sé que tú sabí. Ella conversa contigo, te tiene que haber dicho...
-No Andrés, no sé...
-Puta... Pedro, toy mal...No dormí en toda la noche.
-Yo sé como te sientes, pero que te puedo decir... Fue una pendejada que la Vale se enterara.
-Sí hueón, fue una pendejada. Y lo peor es que la perdí...
-Mal.
-Está demás pedirte que me cuentes si llegas a saber cualquier cosa, por algo eres mi amigo...
-Lo sé Andrés, pero ahora quiero dormir. Hablamos más rato, vale.
-Ya perrito, duerma nomá. A ver si a la tarde nos tomamos algo.
-Ok. Chao.
-Cha.... -Le corté. Me pareció patética la conversación. No sé porqué, pero cada vez me importa menos el Andrés. Si yo hubiera estado en su lugar, ni enfermo engañaría a la Vale. Para qué. No lo necesitaría. En fin, no me puedo quejar. Tengo lo que quiero y a la mina que quiero. Y eso no nadie lo va a cambiar, ni menos él ¿Quién es él? Un pobre hueón.